INTRODUCCIÓN
La información presentada en este
blog va dirigido principalmente a los docentes de las instituciones educativas,
como una herramienta fácil y práctica que le permitirá contar con conceptos
metodologías, alternativas, estrategias y técnicas para implementar acciones de
reducción del riesgo de desastres en las instituciones educativas desde las aulas,
pero también quiere llegar a directores, padres de familia, comunidad y las organizaciones
estudiantiles.
Se busca que las instituciones
educativas, sean espacios en donde los estudiantes adquieren conocimientos para
la vida, se convierten en espacios fundamentales para la formación de
ciudadanos consientes de la reducción de riesgos en las comunidades y para la
corrección de situaciones de peligro existentes, en donde los estudiantes sean
agentes para la reducción de los riesgos de desastres y no solo víctimas
pasivas de los mismos.
La gestión de riesgo es la manera
de incrementar la capacidad de las personas como instituciones educativas y
comunidad para transformar las condiciones de vulnerabilidad en las que viven y
actúan como para prepararse y afrontar las emergencias.
DESARROLLO
EL ENFOQUE AMBIENTAL Y LA GESTIÓN DEL RIESGO.
• En la gestión institucional, que desarrolla la educación
ambiental en todos los instrumentos de gestión, organiza y reglamenta la
institución educativa para la educación ambiental
• En la gestión pedagógica, que desarrolla todos los
aspectos específicos de la propuesta pedagógica que contiene el proyecto
curricular institucional y los procesos de diversificación curricular donde el
tema transversal Educación en gestión del riesgo y conciencia ambiental se
implementa, a través de la programación curricular, y que tiene como estrategia
integradora el desarrollo del proyecto educativo ambiental .
La ejecución de las acciones de gestión institucional y
pedagógica permite el desarrollo de tres componentes orientados a atender
competencias específicas diseminadas en el diseño curricular diversificado de
la institución educativa:
• La educación en salud, que nos permite lograr estilos de
vida saludables en la comunidad educativa
• La educación en
ecoeficiencia, que nos conduce a lograr actitudes de valoración, cuidado,
conservación y uso eficiente de los recursos naturales y culturales de la
institución educativa y su entorno
• La educación en gestión del riesgo, que nos permite lograr
una cultura de la prevención y seguridad en la comunidad educativa, hacia la
forja de una escuela segura.
LA GESTIÓN DEL RIESGO, LOS DESASTRES Y LAS INSTITUCIONES EDUCATIVAS
1. ¿Qué es un
desastre? Llamamos desastre a las situaciones de grandes pérdidas humanas,
materiales y/o ambientales causadas por fenómenos naturales y/o inducidos por
el hombre, que no pueden ser afrontadas utilizando exclusivamente los recursos
de la comunidad o la sociedad afectada y que por tanto requieren de la
asistencia o apoyo externo.
2. ¿Por qué ocurren
los desastres? Para que ocurra un desastre son necesarias determinadas
condiciones previas o condiciones de riesgo: la existencia de una amenaza o peligro
y la vulnerabilidad o grado de exposición ante tal amenaza o peligro.
2.1. Las amenazas:
Las amenazas o peligros están definidas como la probabilidad de ocurrencia de
un fenómeno potencialmente destructivo como es el caso de los sismos, huaycos,
heladas, sequías, inundaciones, derrames tóxicos, explosiones, etc. Esta
probabilidad puede deberse a causas naturales, antrópicas o a la combinación de
ambos. Por eso las amenazas o peligros se clasifican por su origen en:
·
Naturales
como es el caso de la interacción de las placas tectónicas que determina la
existencia de sismos, o el Fenómeno El Niño y las variaciones naturales del
clima que en el pasado determinaron exclusivamente la frecuencia e intensidad
de las inundaciones y los huaycos.
·
Antrópicas
como es el caso de las deficiencias de las instalaciones construidas por el
hombre o de su inadecuada manipulación que pueden causar accidentes
tecnológicos como son el vertimiento de petróleo en los ríos y océanos, las
explosiones e incendios derivados del escape de gas o el derrame de tóxicos que
impactan en la salud de las personas.
·
Socio
naturales, cuando el hombre o la sociedad contribuyen a la ocurrencia o al
incremento de la intensidad de fenómenos que en el pasado eran exclusivamente
naturales. Es el caso de la deforestación o el mal manejo del agua y suelo que
al aumentar la erosión contribuye a la ocurrencia de deslizamientos, huaycos o
inundaciones; o a los procesos de desertificación que intensifican las sequías.
2.2. La
vulnerabilidad: Constituye uno de los componentes claves de los riesgos de
desastre; es el grado de exposición de las personas, familias, comunidades,
sociedades o de sus recursos frente a las amenazas o peligros del medio. La
vulnerabilidad es la resultante de la interacción de causas de fondo como son
la insuficiente realización de los derechos de las personas asociada a la
pobreza, las desigualdades sociales o la discriminación; las presiones
dinámicas como son las migraciones y las tendencias de crecimiento urbano y las
políticas públicas que no favorecen la seguridad social y de la infraestructura
productiva; y las condiciones inseguras de las personas y sus bienes.
3. ¿Qué son los
riesgos y que características tienen? Los riesgos pueden ser definidos como
las condiciones sociales, ambientales y naturales que pueden devenir en un
desastre. Se trata de pérdidas probables debidas a las amenazas o peligros y la
vulnerabilidad que poseen las personas y comunidades, así como debido a la
fragilidad de la infraestructura social y los sistemas productivos. Estas
condiciones se interrelacionan en entornos territoriales y sociales
diferenciados, por lo que no podemos desligar las condiciones de riesgo local
de las regionales, nacionales e incluso globales. A pesar de ello el riesgo de
desastre se manifiesta en un territorio definido y circunscrito.
4. ¿Con qué
capacidades podemos contar para reducir los riesgos o evitar riesgos futuros? Las
capacidades son los medios que la sociedad puede poner en juego para reducir
los riesgos y construir un hábitat seguro. Las capacidades pueden ser
materiales (infraestructura, tecnologías y financiamiento), institucionales u
organizativas. Los conocimientos, actitudes y habilidades de las personas, la
fuerza de liderazgo, son claves en el desarrollo de las capacidades para
prevenir o responder a los desastres.
5. ¿Qué es gestión
del riesgo? Una vez conocidos los factores de riesgos es necesario saber cómo
se puede actuar sobre los escenarios que componen dichos factores, por lo que
pasaremos a detallar lo que es la Gestión del Riesgo. La gestión del riesgo parte del reconocimiento
de que los desastres constituyen problemas generados en los procesos de
desarrollo y por tanto la necesidad de fortalecer las capacidades y la
articulación entre las diversas instituciones, organizaciones y los actores del
desarrollo para reducir los riesgos.
6. La institución
educativa y la gestión del riesgo
La educación en gestión del riesgo implica un proceso o
conjunto de acciones orientadas a desarrollar una cultura de prevención en los
miembros de la comunidad educativa. La institución educativa, como parte de la
comunidad, tiene un rol importante que cumplir en la gestión del riesgo,
desarrollando conocimientos para reducir los riesgos existentes y/o responder a
los desastres. Es importante aprender a no generar nuevos riesgos porque cada
acción cotidiana puede aumentar o reducir nuestra vulnerabilidad.
7. La gestión del riesgo y la política nacional de educación ambiental para el desarrollo sostenible. En la propuesta de la Política Nacional de Educación Ambiental para el desarrollo sostenible - PNEADS, que actualmente está en aprobación, se incluye la gestión del riesgo como una dimensión específica y de aplicación concreta de la educación ambiental en las instituciones educativas, en el marco de los proyectos educativos ambientales y otros instrumentos de gestión educativa.
RECONOCIENDO EL TERRITORIO, SUS RIESGOS Y RECURSOs
1. La importancia de
conocer el territorio, sus riesgos y recursos
Si no conocemos el lugar en que vivimos será imposible que podamos reducir nuestra vulnerabilidad ante los desastres, tomar precauciones y/o dar respuesta a las emergencias. Por esto es importante conocer nuestro territorio y darnos cuenta de las situaciones de riesgo que pueden darse debido a:
- · Las particularidades del lugar en que vivimos;
- · Los antecedentes de fenómenos naturales que se hayan dado antes;
- · Las alteraciones derivadas por acciones humanas que podamos reconocer, por ejemplo: actividades mineras, de edificaciones, de talado de bosques, etc.; y
- · Los niveles de organización de la comunidad, su eficacia y su potencia
2. El Mapa de Riesgos y el Mapa de Recursos
Para reconocer
los riesgos y recursos con los que convivimos, elaboramos el Mapa de Riesgos y
el Mapa de Recursos entre todos los integrantes de la comunidad educativa
“incorporando, si se tuviera, las experiencias y resultados de la evaluación
participativa de los riesgos y las percepciones de riesgo de todos los actores.
Debemos orientar a la comunidad educativa sobre cómo elaborar un Mapa de Riesgos y luego, como respuesta a este, el Mapa de Recursos. Son los propios niños, niñas y adolescentes los que deben confeccionar estos Mapas, puesto que se trata de identificar mediante un trabajo práctico tanto la geografía, la historia como los aspectos característicos de la comunidad y si acaso, la flora y fauna y los problemas que puedan existir.
3.Organización de la institución educativa
para responder a las emergencias
Para estar
preparado ante las emergencias, debemos:
• Evaluar el riesgo que se puede
correr frente a un peligro determinado en caso de una emergencia.
• Elaborar el Plan de Contingencia de
la Institución Educativa.
• Decidir quiénes son los que van a
presidir la organización de la institución educativa para la movilización
durante y post la emergencia.
• Evaluar qué tanta información
tenemos y qué tan capacitados estamos para resolver los problemas que se puedan
presentar.
• Prever la seguridad de los
estudiantes durante la emergencia: cómo, por dónde evacuar el lugar, y dónde
concentrarse para estar seguros.
• Aprender a evacuar rápidamente,
asegurando objetos que puedan caer, liberando espacios para evitar tropezarnos,
reconociendo los espacios seguros, etc.
• Desarrollar actividades permanentes
de simulacros de emergencia y simulaciones de situaciones críticas.
• Conocer mínimamente cómo se dan
primeros auxilios antes de que lleguen los especialistas profesionales.
• Organizar a la comunidad educativa
para su participación en la evaluación de los daños y las necesidades.
• Organizar a la comunidad educativa para la recepción de la ayuda eventual, que se reciba del exterior de la zona, para suplir las carencias que se pueda padecer.
IMPORTANCIA DE ORGANIZARNOS FRENTE AL RIESGO Y CÓMO HACERLO
1.
El
Proyecto Educativo Institucional - PEI
Cada institución educativa tiene un Proyecto Educativo Institucional (PEI) que contiene entre otros componentes: la identidad institucional (visión y misión), el diagnóstico, los objetivos estratégicos, la propuesta pedagógica (valores, principios y perfiles), la propuesta de gestión y el proyecto curricular institucional. En este marco, si aspiramos a tener una institución segura y que cumpla con sus objetivos, debemos preocuparnos por elaborar nuestro Plan de Gestión del Riesgo el cual incorpore: amenazas, condición de vulnerabilidad, planes de mitigación, prevención y de contingencia, todo ello de acuerdo a nuestra realidad.
El proceso educativo se da simultáneamente en los varios espacios en los que interactúan los niños, niñas y adolescentes (familia, institución educativa, comunidad, etc.) en los que los aprendizajes son múltiples y, en ocasiones contradictorios.
La institución educativa debe ayudar a afirmar en los estudiantes sus valores y conocimientos para integrarlos positivamente al interior de la comunidad.
La gestión
del riesgo obliga a generar conocimientos múltiples que trascienden la
institución educativa por lo que ésta cumple con crear lazos entre la
comunidad, las autoridades y los niños, niñas y adolescentes dentro de una
dinámica participativa y de integración, en el marco de una educación para el
desarrollo sostenible.
DINÁMICAS DE APRENDIZAJE ACTIVO Y VIVENCIAL
La institución educativa puede desarrollar sus actividades de formación vivencial en gestión del riesgo mediante los siguientes ejes:
a. Aportando al currículo académico: lectura, investigación, exposición y debate en el aula.
b. Prácticas de aprendizaje activo (simulaciones y simulacros, arte para aprender, dinámicas d reconocimiento del entorno, viveros escolares, talleres de construcción, monitoreo del clima y los cultivos, etc.).
c. Promoción de organizaciones estudiantiles: por su intermedio, promoción de la iniciativa y el protagonismo de niños, niñas y adolescentes.
d. Promoción de la mayor integración posible de la institución educativa con la comunidad, favoreciendo el reconocimiento de su aporte.
e. Desarrollo de concursos de maquetas, mapas, fotos, historietas y canciones relacionadas a riesgos en su comunidad
f. Desarrollo de programas radiales, con análisis de diferentes noticias locales, regionales, nacionales o internacionales en relación a situaciones de desastre.
Estos ejes se concretan mediante actividades como las que siguen:
a. Salidas al campo (as salidas al
campo permiten, obtener un conocimiento holístico de nuestro entorno, nos aproxima
mejor a la realidad y nos hacen más conscientes de las causalidades de posibles
desastres). El reconocimiento vivencial de los factores de riesgo permite
evaluar directamente los hechos y sacar conclusiones acerca de las situaciones
posibles para reducir los riesgos o responder en casos de emergencia. Por
ejemplo, se pueden hacer excursiones fuera de la institución educativa y medir:
· Los niveles de contaminación de los ríos,
· La gravedad de la pérdida de las defensas de su curso por causa de la tala de árboles;
· La ubicación de las viviendas,
· Los tipos de construcción,
· La seguridad de las instalaciones eléctricas, etc.
· Dialogar con las personas mayores e intercambiar puntos de vista sobre situaciones pasadas.
· De acuerdo con el lugar en que vivamos y el tipo de amenazas que hayamos reconocido, ubicándolas en el Mapa de Riesgos, podemos aportar con soluciones de las que formemos parte y que podrían estar incluidas en el Mapa de Recursos.
b. Simulacros: Es una actividad pedagógica cuyo objetivo es el desarrollo de habilidades, destrezas, actitudes y prácticas de prevención de desastres de los miembros de la comunidad educativa. Desde el punto de vista de las acciones a desarrollarse, el simulacro es un ejercicio en el que desarrollamos las actividades previstas en el Plan de Contingencia de la institución educativa. Consiste en actividades de respuesta inmediata a una probable situación de emergencia originada por fenómenos naturales o antrópicos y que se han determinado previamente, mediante el análisis del riesgo e identificado en el mapa de riesgos.
c. Actividades artísticas: Una de las
maneras más eficaces de asumir la transversalidad de la gestión del riesgo es
vincularla con la comunicación y la educación por el arte que permite vivenciar
y espectar de la mejor manera las situaciones que suelen darse en los casos de
emergencia. Las manifestaciones comunicativas y artísticas son variadas y todas
igualmente valiosas. Citemos
algunos ejemplos de actividades que pueden desarrollarse en el marco de las capacitaciones sobre gestión del riesgo en las instituciones educativas:
· Teatro: la dramatización de eventos relacionados con la gestión del riesgo puede tomar diversas formas. Lo importante, sin embargo, es la participación tanto de los actores como de los espectadores durante la presentación.
· Música: la creatividad musical apoya mucho la formación de conciencia en torno a la gestión del riesgo. Se puede modificar letras de tonadas ya conocidas con temas relativos y cantarlas juntos, se puede promover la creatividad de los niños, niñas y adolescentes mediante concursos temáticos con incentivos y la organización de festivales que tengan como eje la música y la danza, etc.
· Literatura: la creación de trabajos de narrativa y poesía con temática relativa a la gestión del riesgo puede ser incentivada mediante concursos que tengan algún incentivo. Asimismo, la lectura de textos literarios que presenten episodios relativos a los fenómenos naturales o antrópicos genera generadores de situaciones de riesgo y sus consecuencias pueden ser leídos por todos en el aula.
· Plástica: la creación de pinturas, esculturas y otras manifestaciones de las artes plásticas pueden ser también un elemento motivador si se orienta la temática especialmente. Es importante que estas manifestaciones creativas sean expuestas a todos, de ser posible incluso fuera de la institución educativa, entre la comunidad, para que cumplan el doble objetivo de estimular la creatividad en niños, niñas y adolescentes y de apoyar en el trabajo de capacitación para la gestión del riesgo entre todos, acrecentando su importancia mediante el reconocimiento
e. La investigación participativa: es
complementaria del debate y requiere de la formación de grupos para el
desarrollo de las temáticas sobre gestión del riesgo. El docente debe orientar
el reconocimiento de fuentes formales que puedan llenar los vacíos de
información (biblioteca, revistas, internet, etc.), asimismo debe alentar la
búsqueda de testimonios entre los familiares cercanos mayores o vecinos y
similares que puedan aportar información acerca de los fenómenos naturales o
antrópicos, su historia, consecuencias y las formas en que se ha respondido
ante todo ello en el pasado. Esta información debe ser ordenada,

.webp)
.jpg)
.jpg)
.png)